El Río de la Plata es un río compartido entre Argentina y Uruguay y las obras que se lleven a cabo en las aguas de uso común están sujetas a acuerdos bilaterales.
El Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, firmado por Uruguay y Argentina en 1973, establece normas para el uso de ese río, entre ellas las obras que se lleven a cabo en sus aguas. Particularmente se encuentran regidas por los artículos 17 a 22 de ese Tratado (ver Tratado en http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/65000-69999/67189/norma.htm)
El canal Punta Indio es una obra preexistente a la firma del Tratado y es reconocido como un canal bajo el control y administración de la Argentina. De hecho se lo reconoce a través de un intercambio de notas reversales que se pueden ver a continuación del texto del Tratado.
Por ese mismo Tratado, la Argentina necesitó del conforme de Uruguay para la aprobación del proyecto del Canal Magdalena toda vez que la trayectoria de ese canal se desarrolla en aguas de uso común. De modo análogo, Uruguay puso a consideración de la Argentina la ampliación del canal de acceso al puerto de Montevideo siendo que parte de ese canal también se encuentra en aguas de uso común. Se espera que Uruguay presente a Argentina la profundización del canal de acceso a Montevideo de 13 m actuales a 14 m a futuro. Reglas parejas para ambas partes.
Ahora bien, hasta hace poco se planteó el canal Magdalena como una “solución” para la logística con menor recorrido y la “independencia” de Uruguay para poder navegar nuestros canales (no existe dependencia alguna…). También se dijo que resultaba más económico porque se trataba de un canal de menor longitud y por ende menor costo de mantenimiento del dragado y de balizamiento sumado a menos tiempo de navegación.
Pero parece que no se tuvo en cuenta las cuestiones geopolíticas derivadas del Tratado. Si Argentina abandona el Punta Indio entonces Uruguay seguramente se hará cargo de ese canal pues el Tratado lo habilita a tal cosa aunque no exista artículo alguno que lo explicite. Simplemente, ante ese escenario, Uruguay tomará el canal existente, instalará boyas y podrá mantenerlo por las suyas o por concesión de obra, mientras cobrará peaje como se hace al día de hoy. De hecho Uruguay ya hizo reserva de asumir la obra si Argentina la abandona.
¿Qué sucedería entonces? Que la ruta por el Punta Indio seguirá existiendo, que la mejor área de servicio está en Montevideo por ser un puerto establecido y los prácticos preferirán la ruta desde la cercanía a las costas uruguayas, que existiendo dos canales la ecuación económica del Magdalena no será la prevista, que en el mejor de los casos se produzca un circuito donde los buques ingresen por un canal y dejen el río por el otro, cosa que celebrarían los prácticos pues cruces serían muchos menos.
Ante ese escenario algunos funcionarios recalcularon y dijeron que no necesariamente habría que abandonar el Punta Indio por lo que el Magdalena sería un nuevo canal a mantener sin dejar los anteriores canales. Esto implica mayores costos y surge la pregunta ¿cómo se afrontarán? ¿Cuánto tráfico tendrá el Magdalena? ¿Será suficiente para sostenerlo? ¿Es necesario contar con un Magdalena?
Aquí un video para graficar lo explicado
Queda abierto el intercambio...
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