Cómo comenzó la historia...


La propuesta del Canal Magdalena fue incluida en el plan de profundización de la Vía Navegable Troncal (VNT) en 2006. De acuerdo al Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo - suscripto entre Argentina y Uruguay en 1973 - toda obra nueva en las aguas de uso común o la modificación de las ya existentes debe contar con la aprobación de la otra parte.

Así es que al presentar la documentación por el proyecto de profundización de la VNT se incluyó, como una cuestión menor, la "salida por Beta" en alusión a la zona de alijo y complemento de carga Bravo, tal vez han asumido Beta por existir la zona Alfa y la zona Delta, sin considerar (¿o ignorando?) que existe la zona Charlie. Los nombres de las zonas corresponden a las primeras cuatro letras del alfabeto fonético internacional y fueron acordados por las prefecturas de Argentina y Uruguay al momento de establecer las cuatro zonas.

“...como una cuestión menor la "salida por Beta" en alusión a la zona de alijo y complemento de carga Bravo, tal vez han asumido Beta por existir la zona Alfa y la zona Delta, sin considerar (¿o ignorando?) que existe la zona Charlie.”

Mas allá de las confusiones entre Beta y Bravo, el proyecto no era lo principal en el plan de profundización de la VNT.

Año 2013. La SSPyVN anuncia la puesta en marcha del proyecto Magdalena.

El proyecto tomó cuerpo recién julio de 2013 el Subsecretario de Puertos y Vías Navegables encomienda la ejecución material de proyecto mediante resolución 584/2013. Eso activó el reclamo por parte de Uruguay en el seno de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) en cuanto al efectivo cumplimiento de la consulta previa establecida por el Tratado del Río de la Plata por lo que el posible inicio de las obras quedó suspendido hasta alcanzar la conformidad del Uruguay.

Así, en abril de 2014, se presenta un resumen del proyecto en la CARP para consideración del Uruguay. Atento a lo resumido del proyecto se solicita ampliación de información para considerar su aprobación. Finalmente se aprueba la obra en 2016 por cumplimiento de plazos del Tratado. Se confirma la obra en mayo/2016 y Uruguay desiste de su derecho de participar en igualdad de condiciones conforme al Tratado del Rio de la Plata

Puesta en marcha https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/disposici%C3%B3n-584-2013-217996/texto.

El proyecto

El proyecto define un canal desde el km 143 (El Codillo) hasta la isobata 12 m en la zona Bravo (como ya se dijo mal llamada a zona Beta), con una profundidad inicial de 40 pies y hasta 47 pies en el futuro. El canal está proyectado con una longitud de 55 km (hasta el km 197,300), ancho de solera de 150 m, taludes de 1:8 con arrumbamientos de 133°/313° y 153°/333° considerando capacidad de navegación en doble vía.

Inicialmente el proyecto consideraba taludes 1:5 pero los documentos presentados in fine para su aprobación indicaban taludes 1:8, con profundidad de 11 m (36 pies), definiendo así la geometría del canal

Situación actual

Actualmente el proyecto ha cobrado fuerza de la mano del reclamo de distintos actores (políticos, gremios, artistas, escritores…) y cuenta con una partida plurianual de $26.000 millones que abarca desde el 2021 hasta el 2024, equivalente a algo más de USD 250 millones. Sin embargo, con la falta de aprobación del presupuesto para el año 2022, la ejecución de esas partidas no puede llevarse a cabo por lo que se prevé – conforme últimas noticias – la asignación de recursos mediante el mecanismo de Decreto de Necesidad y Urgencia a ser firmado por el Poder Ejecutivo.

Cabe señalar que es probable que el presupuesto no sea suficiente para solventar la obra que requiere, entre otras cosas, la remoción de 50.000.000 m3 de material con la presencia de fondos duros debajo de los 10 metros. El sentido común indica que no es lo mismo dragar material blando como arenas o limos que material compacto o rocas , entonces debe considerarse el mayor costo de estos últimos.

 

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